Hoy puedo sonreír,
mi cielo ahora es azul
hoy puedo decir que
"soy feliz"
al saber que existes tú.
Tus besos me dan la vida
tus gestos, la armonía,
del pentagrama
de nuestro día a día.
Tu mi clave de sol
que amanece en mi ventana
mi amor, mi pasión
al verte cada mañana.
Vives en mi pensamiento,
y que siga así
por que solo tú has conseguido,
que haya llegado a ser feliz .
¡Primera poesía de este año 2011! Hacia bastante tiempo que no me ponía pero hoy ha sido el día en el que la inspiración a renacido de nuevo.
¡Sean bienvenidos a Nuevos Bohemios, donde encontrarán todo tipo de obras realizadas por todos nosotros, una nueva generación cargadas de imaginación y pensamientos que compartiremos con todos nuestros visitantes!
¿Qué te parece Nuevos Bohemios?
sábado, 8 de enero de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
¿YA?
De año en año traumatizas mi pensamiento,
si el viento quiere cambiarme,
no lo conseguirá.
Y recogí, con ayuda, lo malo de esta vida,
para forjar mi personalidad.
Confusión, elogios y más tarde pena.
En que ha quedado el jovial escritor,
sino en poeta incrédulo.
Mareado y melancólico busco el calor de una nueva vida,
que tengo seguro no encontraré.
Los malos consejos bordan este traje de amargura,
que intento quitarme en vano.
Ya no soy nadie para nadie,
pero más nefasto será el día,
que no sea nadie para mí mismo.
si el viento quiere cambiarme,
no lo conseguirá.
Y recogí, con ayuda, lo malo de esta vida,
para forjar mi personalidad.
Confusión, elogios y más tarde pena.
En que ha quedado el jovial escritor,
sino en poeta incrédulo.
Mareado y melancólico busco el calor de una nueva vida,
que tengo seguro no encontraré.
Los malos consejos bordan este traje de amargura,
que intento quitarme en vano.
Ya no soy nadie para nadie,
pero más nefasto será el día,
que no sea nadie para mí mismo.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Más sentido que el odio, más visto que el mar.
Suena el timbre,
asoma la mirada,
sin darte cuenta,
entra por la puerta,
como una dulce balada,
el amor que pretende perderte,
entre mil canciones doradas.
Leyendo una novela,
en el sofá tan agusto,
sin nada esperar;
sobre alfombra de gala
llega a modo de susto,
con intención de amar
aquel dulce sentimiento
que tanto se hizo de rogar.
Del que todos podemos hablar,
más sentido que el odio,
más visto que el mar,
interrumpe tu día a día
con miedo a llegar a más,
con un te quiero en tu vida;
sin miedo a enamorar.
Rubén del Busto.
http://sinoquieresnololeas.blogspot.com
asoma la mirada,
sin darte cuenta,
entra por la puerta,
como una dulce balada,
el amor que pretende perderte,
entre mil canciones doradas.
Leyendo una novela,
en el sofá tan agusto,
sin nada esperar;
sobre alfombra de gala
llega a modo de susto,
con intención de amar
aquel dulce sentimiento
que tanto se hizo de rogar.
Del que todos podemos hablar,
más sentido que el odio,
más visto que el mar,
interrumpe tu día a día
con miedo a llegar a más,
con un te quiero en tu vida;
sin miedo a enamorar.
Rubén del Busto.
http://sinoquieresnololeas.blogspot.com
martes, 21 de diciembre de 2010
El secreto de mi magia

Suena en esta mente de fondo una lira,
parece que Orfeo me quiera hablar,
alto me grita y sin parar me dice:
¡Quiere como yo quise a Eurídice!
Me retaba con su música, y fijamente mira
como yo, incapaz de ganarle, escucho sin responder
a las preguntas que su voz escupe.
¿Eres capaz de salvar?
¿Traerla de vuelta a la realidad?
¿Sacarla del abismo donde rebosa la maldad?
¿Sostenerla cuando la serpiente la haya mordido?
¿Escupir el veneno que en ella han metido?
¡Eso, eso es amar!
Orfeo, medio loco, no puede dejar de tocar
melodías con fondo triste y melancolía,
Eurídice murió aquel fatídico día,
él falló al tratar de recuperarla de manos de Proserpina,
y ella se desvaneció acallando la felicidad de su lira.
El mito griego no me convencía,
corrí a visitar a Venus, mujer lujuriosa,
que, con una sonrisa, me vendía
el mejor filtro de amor.
Por él solo me pedía devoción.
Pero mi fidelidad estaba vendida...
Te la vendí a ti en estos versos.
Si ella los leyera se pondría celosa
y no porque podrían asemejarse a la ambrosía,
ya que su envida residiría
en la pureza de este corazón.
Pureza de sentimientos y de verdadero conjuro.
Hechizo que a Vulcano, ella jamás juró.
Asustada ante sus embaucadoras palabras, huí.
Mi magia no residía en esa pócima.
Aún no era consciente de que mi magia residía en ti.
Los nórdicos recibieron mi llegada.
Asgard,
palacio de la hermosa Frejya,
que realmente sabía lo que era amar,
pues había perdido antaño a su enamorado.
Lejana queda la época ya...
Pero Frejya se rió ante mi pregunta.
La pregunté por mi magia,
la pregunté por mis versos,
la pregunté por el origen de éstos,
la pregunté por ti. Y por mí.
Ella siguió riendo y al final confesó.
Llora, llora y sabrás lo que has perdido,
llora cuando notes que estás sola.
Llora y cuando tus lágrimas se conviertan en oro,
comprenderás el origen de todo.
Y encomendarás el tiempo al olvido.
Salí del Asgard con cientos de dudas,
buscando mi inspiración sin saber a dónde iba.
Y los pasos, solos, me llevaron a una plaza,
en el presente, lugar donde los recuerdos enlazan,
un primer beso y su sabor.
Recuerdo aún tu ropa, roja, y me viene el olor,
de la colonia que aquel plenilunio llevaste.
Toda la búsqueda se fue al traste.
No podía dejar de recordarte, cada momento,
cada abrazo, cada palabra.
Tus labios y la sensación al rozarlos.
Tu cintura.
Tu sonrisa haciéndome sentir segura.
Encontré en ese momento la inspiración,
encontré la magia de mis palabras.
Encontré la melodía que la lira tocaba en un rincón,
encontré el conjuro que Venus no creó.
Encontré el oro que Freyja en lágrimas perdió.
Descubrí el origen de todo... y de nada.
Hallé la verdad de mis latidos,
hallé en una cama,
tu imagen y la mía.
Era tan fácil... ahora mi mente me decía.
Y sin dudarlo me arropé a tu lado,
dejé que me abrazaras con ese pasional abrazo,
dejé que tus labios besasen mi frente.
Todo a mi alrededor desaparecía, me era indiferente...
Ya que por un segundo, tan solo por un segundo
dormí en el mejor lugar de este mundo.
domingo, 19 de diciembre de 2010
¿Sabes aquellas veces...?
Este es el primer texto de la Campaña de Navidad 2010. Espero que les guste.
Un saludo.
¿Sabes aquellas veces que piensas que aunque estés sólo, te encuentras genial, de esas veces que piensas que la soledad que te envuelve es el mejor premio que te ofrecen tus amigos? Ellos saben que me gusta sentirme libre, no depender de nadie. Me gusta ser una persona al margen de la sociedad y vivir, ¡vivir como nadie lo ha hecho antes!
Estoy genial como estoy. Muchas personas me preguntan que, con las posibilidades que tengo, por qué no soy feliz junto a "un alma gemela" a la que quiera. La razón es bien simple: no estoy con nadie porque estoy feliz de estar como estoy. Siempre he querido tener el estilo de vida que tengo, siempre he querido vivir como lo hago ahora. No sé por qué he pensado siempre esto.
Quizás pienses que soy egoísta creyendo que nadie me puede hacer feliz tanto como lo puedo ser yo mismo. Pero si piensas eso es porque no me conoces. Quien me conoce sabe que, en mis acciones, antepongo la felicidad de la gente ante la mía propia, tanto es así que hay gente que me dice que, de lo "bueno" que soy, parezco gilipollas. No les falta razón. ¿Qué hace un gilipollas? ¡Gilipolleces! y yo cometo muchas gilipolleces a lo largo del día...
¿Sabes aquellas veces que eres feliz y no sabes por qué? Eres feliz porque sí. Porque te sale una sonrisilla que pareces medio tonto y la gente te mira por la calle y piensan que te has escapado de un sanatorio. Pero, aun así, hay gente que te devuelve la sonrisa. Es algo curioso, cómo vas paseando por la calle con una sonrisa, mirando a la gente y, sorprendentemente, las personas te devuelven la sonrisa. Parece que no, pero les alegras el día, o por lo menos el momento.
¿Sabes aquellas veces que piensas que la felicidad no hay que buscarla, si no que en realidad eres feliz si tú quieres? Es cierto que hay personas que están pasando unos momentos difíciles y no se ponen a recapacitar si la felicidad se tiene, si se quiere.
¿Sabes aquellas veces en las que piensas que las pequeñas cosas que, curiosamente son gratis, son las que más feliz te hacen? El amor, los amigos, la naturaleza, la familia, el día a día,...
Son aquellas veces en las que miras a tu alrededor y ves la mesa puesta , las guirnaldas en los muebles, el árbol de navidad en una esquina centelleante de luz y color, la familia en la mesa expectante mientras les pronuncias un “sois la felicidad de mi vida y, paradójicamente, los que más me hacéis llorar”, y por último te ofrecen un eterno aplauso que durará un año más... ¿Sabes aquellas veces en las que lo recuerdas y estás convencido de que nunca les podrás olvidar?
Es este momento, ¡Aprovecha tu felicidad!
Como siempre, ¡Qué ustedes sean felices!
Javier ANDRÉS GARCÍA http://poetajavier.blogspot.com/
Un saludo.
¿Sabes aquellas veces que piensas que aunque estés sólo, te encuentras genial, de esas veces que piensas que la soledad que te envuelve es el mejor premio que te ofrecen tus amigos? Ellos saben que me gusta sentirme libre, no depender de nadie. Me gusta ser una persona al margen de la sociedad y vivir, ¡vivir como nadie lo ha hecho antes!
Estoy genial como estoy. Muchas personas me preguntan que, con las posibilidades que tengo, por qué no soy feliz junto a "un alma gemela" a la que quiera. La razón es bien simple: no estoy con nadie porque estoy feliz de estar como estoy. Siempre he querido tener el estilo de vida que tengo, siempre he querido vivir como lo hago ahora. No sé por qué he pensado siempre esto.
Quizás pienses que soy egoísta creyendo que nadie me puede hacer feliz tanto como lo puedo ser yo mismo. Pero si piensas eso es porque no me conoces. Quien me conoce sabe que, en mis acciones, antepongo la felicidad de la gente ante la mía propia, tanto es así que hay gente que me dice que, de lo "bueno" que soy, parezco gilipollas. No les falta razón. ¿Qué hace un gilipollas? ¡Gilipolleces! y yo cometo muchas gilipolleces a lo largo del día...
¿Sabes aquellas veces que eres feliz y no sabes por qué? Eres feliz porque sí. Porque te sale una sonrisilla que pareces medio tonto y la gente te mira por la calle y piensan que te has escapado de un sanatorio. Pero, aun así, hay gente que te devuelve la sonrisa. Es algo curioso, cómo vas paseando por la calle con una sonrisa, mirando a la gente y, sorprendentemente, las personas te devuelven la sonrisa. Parece que no, pero les alegras el día, o por lo menos el momento.
¿Sabes aquellas veces que piensas que la felicidad no hay que buscarla, si no que en realidad eres feliz si tú quieres? Es cierto que hay personas que están pasando unos momentos difíciles y no se ponen a recapacitar si la felicidad se tiene, si se quiere.
¿Sabes aquellas veces en las que piensas que las pequeñas cosas que, curiosamente son gratis, son las que más feliz te hacen? El amor, los amigos, la naturaleza, la familia, el día a día,...
Son aquellas veces en las que miras a tu alrededor y ves la mesa puesta , las guirnaldas en los muebles, el árbol de navidad en una esquina centelleante de luz y color, la familia en la mesa expectante mientras les pronuncias un “sois la felicidad de mi vida y, paradójicamente, los que más me hacéis llorar”, y por último te ofrecen un eterno aplauso que durará un año más... ¿Sabes aquellas veces en las que lo recuerdas y estás convencido de que nunca les podrás olvidar?
Es este momento, ¡Aprovecha tu felicidad!
Como siempre, ¡Qué ustedes sean felices!
Javier ANDRÉS GARCÍA http://poetajavier.blogspot.com/
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